La familia es para siempre

Historia de los Alonso del municipio de Gachancipá (Colombia): alegrías, fatigas, desdichas y consuelos.

Hace 40 años mi papá empezó a buscar sus raíces en las partidas de bautismo de la iglesia de Gachancipá. Con el tiempo, mi hermano Carlos le ayudó en la tarea y juntos construyeron nuestro primer árbol familiar. Pero nombres sin fotos y fotos sin historias, no dicen nada. Así que decidí reunir algunos testimonios y fotografías (más de 200) que dan vida a esta familia, los Alonso.

Por un primo (Fernando Alonso) supe que Juan Alonso de la Torre fue un lugarteniente de Gonzalo Jiménez de Quezada, y uno de los primeros Alonsos que llegaron de España al Nuevo Reino de Granada. Traté de estudiar su vida pero el único descendiente documentado fue el Capitán José Ramírez de Benavides, y así, al perderse el apellido, no pude hacer el seguimiento a sus hijos. La intención era unir a Rodrigo Alonso (mi primer antepasado identificado) con Juan Alonso de la Torre pero fue una tarea imposible por dicha razón. Sin embargo, lo más probable es que vengamos de ese conquistador pues la historia lo ubica a tan sólo 15.4 km del pueblo dónde nació mi pentabuelo. Y dudo mucho que allí hubiera más personas con ese apellido.

Mis bisabuelos Benigno y Salutación

Benigno González Sánchez y Salutación Méndez Cuervo fueron los padres de mi abuelo materno Virgilio y de mi abuela paterna Polidora, que eran hermanos.

(Por ser hijo de primos, tengo seis bisabuelos, y no ocho, como el resto de los mortales)

La historia empieza en Gachancipá, un municipio de Cundinamarca ubicado en la Provincia de Sabana Centro, a 30 km de Bogotá, sobre la Troncal Central del Norte.

En aquél entonces (finales del Siglo 19), la Iglesia católica no autorizaba los anticonceptivos, y posiblemente por eso, mis bisabuelos Benigno y Salutación tuvieron 16 hijos.

Para criar tantos hijos, mi bisabuelo tenía sus trucos. Por ejemplo, compraba sólo lo necesario (dónde comen 2 comen 16), administraba bien el dinero y hacía que sus hijos se heredaran la ropa. Y parece que le funcionaba pues hasta para tomar cerveza le quedaba!

De los 16 hijos sólo conozco el nombre de 14: Aureliano, Facundino, José Antonio, Sergio, Germán, Vidal y Virgilio, entre los hombres.

Y Tulia, Betulia, Ana Saturia, Josefina, Juanita, Sara y Polidora, entre las mujeres.

Existen algunos recuerdos de ellos:

  • Aureliano murió jugando a la ruleta rusa.
  • Mi abuelo Virgilio imitaba la voz de su cuñada Rosa cuando esta vio a su hija besándose en la calle: “¡Jacundino, Jacundino, mire como ese atrevido besa a María del Jesús!”
  • José Antonio hacía diligencias para la alcaldía de Bogotá — las firmaba como el “docto” José Antonio (no doctor) y era el dueño de la Relojería Venus (el mismo nombre que más tarde usarían para la suya mis tíos Virgilio y Jorge).
  • Sergio tuvo una sombrerería en la plaza de Girardot llamada “El Sombrero Rojo”.
De estos siete hijos de Benigno y Salutación ¿alguien sabe quién es quién? Yo conozco sólo a Virgilio, mi abuelo.

Mis bisabuelos Virgilio y Rosalbina

Virgilio Montejo Camacho y Rosalbina Bernal Acosta fueron los padres de Irene, mi abuela materna.

Mi bisabuelo Virgilio tuvo una pequeña finca en Fúquene pero vivió como una estrella de Hollywood: ¡se casó cuatro veces!

Con la primera señora (de apellido Coronado) tuvo a Eustasio y Luis; con la segunda, Rosalbina, a Aura, Isabel, Virgilio e Irene; con la tercera a Oliverio y con la cuarta a Rosa.

Cuando murió Rosalbina (1914), Virgilio decidió repartir a sus cuatro hijos en diferentes familias.

A mi abuela le tocó la formada por la tía Mary Bernal, casada con un abogado de apellido Martínez (“La Negra”). Cuentan que cuando apareció mi abuelo y le pidió la mano (ver carta, más adelante), mi abuela dijo: “Yo qué me voy a casar con ese viejo ojisaltado”. A lo que Mary respondió: “Pues mijita, es casarse con ese viejo o la calle”. Y así, a las buenas, mi abuela se casó.

Ya enfermo y sin plata, Virgilio vivió sus últimos días en la casa de los González (mis abuelos maternos). Allí era común que sus nietos le preguntaran: “Abuelito, qué quiere” Y él siempre contestaba: “Morirme, mijitos, morirme”.

Cuentan que uno de sus hermanos, Francisco, participó en la Guerra de los Mil Días (1899–1902) como combatiente del partido liberal. Y que al final de la guerra, ganada por los conservadores, no quiso rendirse como le exigían y atravesó la Plaza de Facatativa, gritando: “¡Viva el partido liberal!”

Obvio, lo mataron.

(no sé; me suena como a cuento)

Y que su mamá, Juana Camacho, guardaba y mostraba con tristeza el bayetón rojo con el que había caído.

También relatan, ya no relacionado con la familia, que durante dicha guerra era común ver a los curas defendiendo al Partido Conservador. Y que uno de ellos, desde su caballo, acostumbraba a gritar: “Adelante, compañeros, ¡que las balas de los rojos son de algodón!” Y que una de esas balas le había hecho un orificio en la testa.

(sí, también me suena a cuento)

Mis bisabuelos Luis y Soledad

Luis Alonso Cortes y Soledad Vargas Murcia fueron los padres de José Eleuterio, Mercedes, Dolores, Eulalia y Juan Alonso Vargas, mi abuelo paterno.

Y no se más de ellos!

Mis abuelos maternos

No se cómo ni cuándo Virgilio González Méndez, mi abuelo, llegó a Bogotá. Lo que sí sé es que a los 31 años conoció a mi abuela Irene Montejo Bernal, y que en la siguiente carta le “echó los perros”.

Parte de la carta con la cuál Virgilio pidió la mano de Irene (Joanna Patricia González)

Irene no lo pensó y el mismo año (1919) se casaron en la Iglesia de San Antonio de Padua de Bogotá. Para ese entonces, Virgilio era agente de la Policía Nacional e Irene ya había perdido a su madre, Rosalbina Bernal Acosta.

Mis abuelos hicieron parte de los primeros pobladores del barrio Siete de Agosto, fundado por el emigrante judío-ruso, Salomón Gutt, al occidente de Chapinero.

Tuvieron casas y tierras pero por culpa de la cerveza, la política, los malos negocios y la voluntad propia (en ese orden), al final no les quedó nada.

(mi abuelo decía que no les voy a dejar nada a mis hijos para que trabajen como yo”).

Virgilio fue liberal hasta los tuétanos pero por aquellas cosas de la vida, compró una finca en una zona dominada por el Partido Conservador. Y las pocas veces que iban, lo hacían a escondidas y tenían que estar encerrados pues era peligroso salir. La única persona autorizada para hacerlo era José Salamanca, esposo de mi tia Beatriz, que era….. conservador hasta los tuétanos!

Como concejal fueron famosas sus reuniones políticas en el Campo Villamil, conocida cancha de tejo del barrio Siete de Agosto. Carlos Lleras Restrepo, futuro presidente de la república, fue asiduo participante.

Memorables también fueron las fiestas del 30 de agosto, día en que Virgilio e Irene cumplian años de casados. Como dato curioso, “Viejo” (así lo llamaba Irene) murió un 29 de agosto pero su sepelio se realizó el día siguiente, es decir, el 30.

Siete fueron sus hijos. Dos mujeres, María Inés y Ana Beatriz, y cinco hombres, José Alfonso, Pablo Emilio, Jorge Enrique, Virgilio y Jaime Eduardo.

Beatriz, José Salamanca, Irene, Manuel Salamanca, Virgilio y María Inés

Irene tuvo especial cariño por mi mamá y Virgilio.

Su amor por mi mamá se debia a todas las c…. que Beatriz le hacía. Y si mi mamá la acusaba, Beatriz decía que era mentira, que ella era “bocao caliente” (chismosa). Hay una anécdota que lo resume todo: mi mamá tuvo amores con José Salamanca, un muchacho de Pacho, Cundinamarca. Y un día Beatriz le dijo: “Inés, usted tan bonita y con ese campesino ¿qué futuro le espera?” Mi mamá lo pensó y terminó esa relación. Meses después, Beatriz y José se ennoviaron y más tarde se casaron.

A Virgilio hijo (a quien llamaban “Donilo”) también le hacían c…. pero de otro tipo. Por ser “mujeriego, parrandero y jugador”, tenía uno que otro enemigo. Y siempre le llevaban las quejas a Irene; pero ella siempre lo defendia.

Entre los González Montejo fueron comunes los apodos (generalmente puestos por Jorge Enrique): Jaime era “el remolacho”, mi mamá era “la chata”, Jorge era “el medio beso”, Danilo era “el aventado”, Beatriz era “la maniapretada”. Ni mi papá se escapó de los sobrenombres: Irene le decía “el culichupao”.

Viejo murió un mes antes que nosotros (los mellizos) naciéramos (1956). Por eso mi mamá no pudo asistir a su entierro ya que en aquel tiempo se creía que los difuntos ¡le hacían daño a los embarazos!

Mis abuelos paternos

Dicen que mi abuelo, Juan Alonso Vargas, fue una persona solitaria y retraída. Que por ser bueno para el “cuchillo” tuvo varias famas (carnicerias), una de ellas en Gachancipá, con su hermano Jose Eleuterio. Pero que le gustaba tanto la cerveza, que la acompañaba siempre con asado (adivinen de dónde) y por eso se quedo sin negocio…. y sin higado, pues este le pasó factura a los 61 años.

Juan se casó con Polidora González Méndez, once años mayor que él, cuando esta ya pintaba para solterona. De ella hay recuerdos pero no muy gratos. Dicen que era una mujer “agria”, que no le gustaban los animales, y mucho menos los niños, y que se quejaba por todo.

Polidora (izq) conmigo e Irene con Linda, mi hermana melliza

A los 80 años, Polidora vivía con su hijo Cesar en una casa del Barrio Restrepo. Cuando este se casó en 1958, la abuela no tuvo más remedio que vivir sola. Y Herminda, su única hija, quién vivía cerca, le llevaba todos los días la alimentación. Pero Polidora no se caracterizaba por su agradecimiento y empezó a decir a sus vecinos que le daban poca comida. Un tiempo después se cayó y se partió el fémur y ahí las cosas empeoraron pues comenzó a quejarse también con sus hijos. La situación fue agravándose hasta que Salomón, esposo de Herminda, “se emberracó” e hizo que se la llevaran para otro lado. Ese “otro lado” fue inicialmente a la casa de Gustavo, y mas tarde la de su hijo mayor Anatolio, a quién para su desgracia (la de mi abuela) le gustaban los animales y los niños. Sus últimos días los pasó molestando a doctores y enfermeras del Hospital La Samaritana.

Juan y Polidora tuvieron cinco hijos: Anatolio, Cesar, Herminda, Gustavo y Juan, mi papá.

Anatolio tuvo un accidente con pólvora a los siete años y quedó manco de una mano; un defecto por el cuál fue “ninguneado” en la escuela y en su casa. Sólo pudo estudiar hasta tercero de primaria pues de ahí en adelante la educación era paga; sin embargo, esos tres grados fueron suficientes para convertirlo en un “devorador” de libros y periódicos. Con el tiempo, fue el primero que se marchó a Bogotá a rebuscarse su vida. Pero no la tuvo fácil.

Tampoco la tuvo fácil Herminda, la única hermana. Su situación fue especial pues cuando ella nació (1916), los padres querían a los hijos hombres pero menospreciaban a las mujeres. Así que sus padres la jodieron de chiquita, pero en cambio, de adulta también.

Al resto de hermanos les fue mejor económicamente pero no debido a la educación recibida sino a la suerte. Aunque Juan y Gustavo tuvieron más estudio que sus hermanos (la educación pública ya era gratuita al momento de estudiar), ellos tuvieron la fortuna de conocer a la persona indicada, en el momento apropiado, que los metió en el negocio de la pavimentación.

Y al final fueron esas diferencias las que separaron a nuestras familias. Juan y Gustavo, por tener más dinero, tuvieron más contacto entre ellos (y sus familias) que con Cesar, Herminda y Anatolio.

Por esa razón crecí sin conocer a trece primos!!

Últimas palabras

Alguien dijo que “conocer nuestro pasado es conocer nuestro presente y conocer nuestro presente es conocernos a nosotros mismos”. No sé si es verdad pues ahora que conozco mi pasado, tampoco entiendo mi presente 😔 Lo que si me queda en claro es la riqueza en historias que tuvo, tiene y tendrá mi familia, y lo importante de compartirlas.

Sobre el autor

Jorge Luis Alonso G. es un escritor especializado en el cultivo de la papa que escribe contenido de marketing para empresas de agrotecnología (pero para este texto escribe como hijo, nieto y bisnieto). Vive con su familia en Canadá desde 2018.

Fotos de Benigno González Sánchez y familia

Benigno González Sánhez y su familia en El Pedregal (Gachancipá); mi papa es el niño vestido de marinero.
Benigno González Sánhez (izq). Siete de sus hijos, entre ellos mi abuelo Virgilio (quien posa una mano sobre la niña).
(izq) Salutación Méndez Cuervo; (der) Cinco de los hermanos de Virgilio.

Fotos de Virgilio González Méndez y familia

Virgilio González Méndez (izq-centro), reunión política en el Campo Villamil.
Virgilio (izq), Irene Montejo Bernal (centro), Irene, Beatriz e Inés (der)
Irene (izq), Virgilio e Irene (centro), Jose Salamanca, Virgilio e Inés (der).
(izq) Virgilio con Carlos Lleras Restrepo; (der) Irene de cinco años (der).
(Izq) Virgilio: (centro) Irene y Virgilio (der) Entierro de Virgilio
Irene y Virgilio

Fotos de Juan Alonso Vargas y familia

Juan Alonso Vargas (izq), Polidora González Méndez (conmigo) e Irene (con mi hermana Linda)
Polidora
Polidora
Polidora y Juan (extremo derecho) en el matrimonio de Herminda y Salomón (1943); mi papá está en el centro; (der) Polidora, Herminda, Salomón y su mamá.
(Izq) Polidora y Herminda; (centro) Juan, Gustavo, Polidora, Herminda y Cesar; (der) Inés, Herminda, Polidora e Irene, mi abuela materna.

Fotos de mis tios paternos y sus familias

Juan y Cesar (izq), Anatolio, Cesar, Gustavo y Juan (centro), Anatolio y Candelaria, su esposa (der).
(Izq) Herminda y su familia; Herminda y Gustavo (centro); Herminda y su familia (der)
(Izq) Juan y Gustavo; Cesar (centro); Cesar, Inés y Carlos (mi hermano), Gustavo y Emilia e hijos (Fernando y Marta) y Juan.
(Izq) Cesar, Ines, Carlos, Juan, Marta, Emilia, Gustavo y Fernando; Anatolio (centro y der)
Anatolio (izq), Gustavo e Ines (der).
Juan y Cesar (izq), Gustavo e Inés (centro); Anatolio y Juan (der).
(Izq) Herminda (de oscuro); Herminda y Cesar (centro); Herminda (der)
(izq) Salomón, Herminda y Gustavo; Gustavo y Anatolio (centro); Familia de Anatolio (der)
(Izq) Cesar; (centro) Gustavo; (der) Alvaro Méndez, Lilia de Méndez, Magdalena yCesar, Emilia y Gustavo (las niñas son Constanza y María Eugenia Méndez y Marta Alonso)
(izq) Gustavo tocando la mandolina; (centro) Gustavo; (der) Gustavo, Herminda y Juan.

Fotos de mis tios maternos y sus familias

Beatriz, Juan, Jose Salamanca, mi hermano Carlos (izq), Joaquín, Inés, José Salamanca y Beatriz (centro), Juan, Inés, Beatriz e Irene (der).
Beatriz, Pablo Emilio, Ines y Juan (izq), Virgilio y Clara Paipa (centro), Pablo Emilio, Ines, Jaime Eduardo (der).
José Salamanca e Inés (izq), Beatriz y José Alfonso (der).
Inés e Irene (izq), Beatriz, Jaime Eduardo, Inés e Irene (centro), Beatriz (der).
Inés y Juan (izq), Beatriz e Inés (centro), Beatriz, Pablo Emilio e Inés (der).
Beatriz, Juan, Inés, Irene y Alberto Méndez (izq), Gustavo, Beatriz y Pablo Emilio (centro), Inés, vestida de hombre (der).
(izq) Irene y José Alfonso; Pablo (centro); Inés (der)
Inés y Jaime Eduardo (izq), Ines y Conchita Cortes (centro), Inés (der).
Inés e Irene (izq y centro), Julia Gracia e Inés (der).
(izq) José Salamanca y mi tia Beatriz (de oscuro), Mi tio Jaime con mi papá (der)
Eduardo, Beatriz y José Salamanca (Izq), Beatriz y José Salamanca
(Izq) Pablo (centro) Virgilio con los Manoletes (der) Pablo y Alfonso
(Izq) Virgilio; Alfonso, Pablo e Irene (centro); Pablo y Jorge (der)
(Izq) Pablo y Jorge; Los Manoletes (centro); Alfonso, Beatriz y Virgilio (der)
(der) Joanna Patricia (hija de Virgilio), Alfonso y José Salamanca; (centro) Pablo, preso durante la violencia; (der) Beatriz con Manuel
Virgilio; Jaime; Beatriz
(izq) Aura Rosa Montejo y Virgilio; (centro) Virgilio, Roberto Salamanca y Jorge; (der) Inés e Irene.
Jorge, Irene, Manuel Salamanca, Beatriz y José Salamanca
Pablo González

Fotos de los Alonso González

Inés en su Internado del colegio de Fontibón: Quinta (der a izq) y sexta (der a izq), en la primer fila de arriba
Inés en su Internado del colegio de Fontibón: primera a la izq, en la segunda fila (der) | Juan e Ines en Melgar.
Ines y Juan (izq), Juan (centro y der) .
Familia Alonso González — falta Oscar (izq), Jorge y Linda, en la primera fila (centro), Oscar, Linda, Jorge y Carlos (der).
Juan, Jorge, Inés (izq), Jorge en el centro y Carlos en la fila de arriba, primero de der a izq (centro), Linda (der).
Jorge (izq), Jorge y Linda (centro). Inés y Carlos (der).
(der) Juan a los 19 años; (centro) Inés y Juan (centro); (der) Beatriz con Linda e Inés conmigo
(izq) Inés; (centro) Jaime, Irene, Beatriz e Inés; (der) Inés
Inés
Cesar, Gustavo y Juan

Fotos de los primos Alonso y sus familias

Hijos, nietos y bisnietos de Anatolio Alonso González y Candelaria Camacho Silva
(izq) Candelaria Camacho Silva, esposa de Anatolio; (der) María del Socorro Alonso Camacho, Hector y Candelaria
Familia de los hijos de María del Socorro
Hijo y nietos de María Isabel Alonso Camacho
(izq) María Isabel con Miguel Angel Alonso Camacho; (centro) Hija y nieto de María Isabel; (der) María Isabel con Clara Alonso Camacho.
Miguel Angel, señora e hijos (inc. Candelaria Camacho Silva)
(izq a der, empezándo por el segundo) Camilo, Pedro Stella y Luz Mery Cardozo Alonso; (centro) Nietos de Stella; (der) Stella y Luz Mery
(izq) Salomón Alonso Cardozo; (centro) Ernesto Alonso Cardozo; (der) Stella, Salomón, Luz Mery y Camila (nieta de Stella)
(izq) Stella, hijos y nietos (der) Familia de Carlos Alonso González
Familia de Jorge Luis Alonso Gonzalez
(izq) Oscar Alonso González y Leticia Zambrano; (der) Juan Esteban, hijo de Oscar.
(izq) (der) Familia de Linda Esperanza Bednarski (Alonso González); (der) Familia de Camilo Cardozo Alonso.

Fotos de los primos González y sus familias

Familia de Roberto Salamanca González
(izq) Manuel Salamanca González en una marcha de estudiantes el 1 mayo en Popayan; (der) Silvia y Manuel
(izq) Flia.Camilo. Carolina, e hijos Diego y Ana; (der) Flia.Camilo. Carolina, e hijos Diego y Ana
Familia de Jairo González Posada
René y Yolima González, hijos de Pablo
Familia de Joanna Patricia Gonzalez Paipa; Marlene Mcdonald (González Posada) y su nieto

Obituarios, carnés, DNI y resoluciones

Obituarios
Obituarios
Carnet de deportista de Alfonso; Pase de conducción de Pablo
Primera recompensa entregada al agente de la Policía Nacional, Virgilio González Méndez
Cedula de Ciudadanía de Virgilio González Méndéz

Freelance B2B Technology Content Marketing Writer